El pasado viernes la abuela de Oscar (de la clase de las berenjenas) nos informa de que un pajarín ha quedado atrapado en un árbol y que no puede volar. Meli, encaramada a una escalera, rescata al que resulta ser un pequeño jilguero con las patas completamente enredadas en un hilo muy fino (todo apuntaba a una trampa puesta por gente indeseable).
Quitarle el hilo es tarea dificil, tenemos miedo a hacerle daño, por eso Meli acude a la clínica veterinaria más cercana que, a esas horas de la mañana, se encuentra cerrada.
El pobre pájaro está asustado y es cuando Herminia y David deciden ponerse manos a la obra y con mucha paciencia y sumo cuidado van librando al pajarín de las ataduras.
Una vez conseguido y, tras permanecer unas horas en una jaula-hospital (que en este cole tenemos de todo) recuperando fueraz y resuello, procedemos a liberarlo. Emocionante momento aunque Oscar no quedó muy tranquilo pensando qué nuevos peligros tendrá que afrontar. ¡Es el precio de la LIBERTAD!. Esperamos que nuestro pajarín vuele por mucho tiempo.